Una vez en el lugar, armamos equipos y líneas al agua. Luego de unos minutos ya tuvimos los primeros piques pero de tamaños juveniles, de a poco fueron apareciendo los medianos hasta que de pronto explotó la línea de Mario, pide copo a gritos, y para sorpresa de todos y dedicado a la nieta, había clavado un Gran Berisso muy gordo, superando ampliamente el kilo de peso (1.350 kg).
Cerca del mediodía Ramón ya no pescaba afectado por la marejada, y alrededor de las 13:30 hs sus compañeros decidieron dar por finalizada la salida y volver a puerto para que su amigo se recupere.
La verdad para el tiempo que estuvimos y la cantidad de cañas activas, pudimos clavar 40 pejes de tamaños variados con la sorpresa del día como premio mayor y anécdota para contarle en unos años a la nieta Maite.






Alrededor de las 15:30 hs comenzamos a levantar ya que la pesca como dijeron los tripulantes estaba hecha, y nos esperaba un buen rato de navegación hasta el puerto.
Jonatan feliz con su Gran Berisso
Jonatan con una rápida adaptación al río tuvo una excelente jornada de pesca con buena calidad y cantidad de capturas.




















