Pasó poco tiempo para que empezaran los primeros ataques y Gustavo comenzó a dar con los primeros buenos ejemplares.
Pasó poco tiempo para que empezaran los primeros ataques y Gustavo comenzó a dar con los primeros buenos ejemplares.

Ejemplares combativos y difíciles de arrimarlos a la embarcación, lo que hacían que muchos ganen la batalla y logren soltarse, haciendo super atractiva la jornada.
Ya en el lugar hicimos los primeros intentos a favor de la creciente pero con resultados nulos, por lo que decidí pasar del otro lado y ubicar la lancha de proa a la creciente aunque debíamos tirar viento en contra. La verdad que las respuestas fueron casi inmediatas con 2 ataques frustrados para la captura en mi caña y si finalmente Romina pudo dar con un lindo ejemplar.
Al rato tuve revancha y también lograba una buena captura.
A pesar del reparo se puede apreciar lo movido del río.
La tripulación lista con la mirada en las líneas aunque el sol de frente dificultaba algo la visión.
El sol realmente molestaba y costaba ver los piques, a pesar de esto las respuestas fueron inmediatas y comenzó una buena faena, aunque de tamaños medianos solo con 3 sorpresas de 600 grs promedio.
A pesar de los tamaños, la cantidad fue muy aceptable contabilizando en el muelle 128 pejes medianos y juveniles, 1 doradillo devuelto, una boguita a flote y un amarillo. Super entretenidos aunque con las ganas e ver los "Gran Berisso".

Alejandro, otro debutante en la especialidad en el río de La Plata, muestra un buen ejemplar para la foto.
Pasado el mediodía y con el pique algo cortado, decidimos arrimarnos a la costa porque el viento del sector NO aumentaba de a poco la intensidad y el río estaba algo roto. Las respuestas también fueron inmediatas, pero al igual que en la zona anterior la calidad no acompañaba de igual manera que la cantidad. A pesar de todo pasamos un excelente día de pesca.
Muchachos será hasta su próxima visita, la Vaska estará esperando lista para una nueva jornada!!!